Joshua Hoffine, fotografiando los terrores infantiles
Desde el albor de los tiempos, el hombre siempre ha temido a la oscuridad. Este miedo es debido a que el cerebro humano solo controla lo que puede ver, y en una situación de total carencia de luz, nos volvemos inseguros, faltos de esa seguridad que nos otorga la figura materna, y de la que presumimos. Al crecer y entrar en la etapa adulta, somos capaces de superar ese irracional miedo, pero algo intrínseco a la naturaleza humana permanece, esos temores infantiles que han quedado en la memoria colectiva como rastros de nuestro pasado cultural.
Estos miedos ocultos que enterramos en nuestro cerebro adulto es lo que pretende fotografiar Joshua Hoffine, fotógrafo profesional residente en Kansas (USA) y gran amante del cine de terror. Es sus fotografías se pueden entrever parte de esos miedos ancestrales que tanto temíamos de niños, el monstruo escondido en el armario o debajo de nuestra cama, encontrarnos a nuestra madre fallecida, escalofriantes payasos de dudosas intenciones, e incluso arañas y otras criaturas relacionadas siempre con el mundo oscuro. Joshua admite que sus influencias siempre han sido el cine gore y de terror, los cuentos clásicos cuyos argumentos originales, en contra de lo que nos ha hecho creer Disney, distaban mucho de ser historias para todos los públicos, y el teatro tradicional del Grand Guignol. Al ver cualquiera de sus fotografías no podemos evitar sentir un escalofrío recorriendo nuestra espina dorsal, y es que son imágenes que conectan con lo mas profundo de nuestro cerebro reptiliano, nuestros instintos mas primitivos.
