Joshua Hoffine, fotografiando los terrores infantiles
Desde el albor de los tiempos, el hombre siempre ha temido a la oscuridad. Este miedo es debido a que el cerebro humano solo controla lo que puede ver, y en una situación de total carencia de luz, nos volvemos inseguros, faltos de esa seguridad que nos otorga la figura materna, y de la que presumimos. Al crecer y entrar en la etapa adulta, somos capaces de superar ese irracional miedo, pero algo intrínseco a la naturaleza humana permanece, esos temores infantiles que han quedado en la memoria colectiva como rastros de nuestro pasado cultural.
Estos miedos ocultos que enterramos en nuestro cerebro adulto es lo que pretende fotografiar Joshua Hoffine, fotógrafo profesional residente en Kansas (USA) y gran amante del cine de terror. Es sus fotografías se pueden entrever parte de esos miedos ancestrales que tanto temíamos de niños, el monstruo escondido en el armario o debajo de nuestra cama, encontrarnos a nuestra madre fallecida, escalofriantes payasos de dudosas intenciones, e incluso arañas y otras criaturas relacionadas siempre con el mundo oscuro. Joshua admite que sus influencias siempre han sido el cine gore y de terror, los cuentos clásicos cuyos argumentos originales, en contra de lo que nos ha hecho creer Disney, distaban mucho de ser historias para todos los públicos, y el teatro tradicional del Grand Guignol. Al ver cualquiera de sus fotografías no podemos evitar sentir un escalofrío recorriendo nuestra espina dorsal, y es que son imágenes que conectan con lo mas profundo de nuestro cerebro reptiliano, nuestros instintos mas primitivos.
Pero lo curioso de todo esto es que, viendo cualquiera de estas terroríficas imágenes, y quizá impulsados por nuestra necesidad de desnaturalizar cada una de ellas, lo primero que pensamos es en el retoque digital del que han sido dotadas, pero nada mas lejos de la realidad. Joshua Hoffine presume de la total carencia de edición digital en sus fotografías, argumentando que todo lo que se ve en ellas es producto de la escenografía, el efecto de la iluminación, y la excepcional labor de maquillaje al que son sometidos los actores, que por otro lado no son mas que familiares, amigos y conocidos del fotógrafo, que se prestan altruistamente a hacer de modelos improvisados de cada una de estas terroríficas obras.
En su blog personal, podéis ver todo el proceso de elaboración de algunas de sus fotografías mas famosas, como por ejemplo la del asesino de la canguro, donde se ve paso por paso las tareas de experimentación con la iluminación que realiza su buen amigo Demian Vela, el arduo proceso de maquillaje del actor en manos de Patricia Castillo, también amiga íntima de Joshua, y un sinfín de curiosidades mas. En este caso, se inspiró en clásicos del cine como Halloween, Noche de Paz noche de Muerte, o Cuando llama un extraño, películas míticas de la década de los 80 que centran su trama alrededor de asesinos despiadados como el que encarna su buen amigo Bob.
[ad#cajablanca]Además, Joshua Hoffine vende en su página web algunas de sus obras por unos cuantos cientos de dólares, por lo que intenta que sean lo mas exclusivas posible, vendiendo unas pocas unidades de cada obra, aunque también realiza pequeñas impresiones a precios algo mas modestos.
Joshua Hoffine despierta en nosotros aquello que pensábamos que ya estaba olvidado bajo nuestro escudo de personas adultas y razonables, y lo hace a traves del enorme poder de las imágenes, quizá el único medio que puede escarbar en lo más profundo de nuestra alma.
Enhorabuena Joshua, has conseguido fotografiar nuestro miedo mas irracional.
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16 agosto, 2010 - 03:43
excelente informacion de los miedos que teniamos en nuestra niñes